
Aprendiendo de la Nueva Revolución Humana
Luego de la reunión de líderes de la División de Caballeros (DC) el pasado 8 de setiembre, los caballeros continuaron desarrollando sus actividades en sus respectivas organizaciones (Grupo y Sector), impulsando las reuniones de diálogo, así como en el impulso en las suscripciones de los impresos de la PSGI. De esta manera la DC prosigue con sus actividades enmarcadas con el lema: «Victoriosos en la relación de maestro y discípulo».
El próximo miércoles 26 proseguirá el ciclo de «Aprendiendo sobre la nueva revolución humana» en la que se tratará el desarrollo del volumen 4 de la novela de Daisaku Ikeda La nueva revolución humana, a cargo de grupo de caballeros del Área específica. La actividad se desarrollará a las 7 de la noche en el auditorio Ikeda (el ingreso es con invitación).
¡HAY ESPERANZA!
En conmemoración al 50° aniversario de la proclama contra las armas nucleares por el segundo presidente de la Soka Gakkai Josei Toda, presentamos este extracto de un diálogo entre el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, y el doctor Mohamed El Baradei, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA*), ambos dialogaron sobre la perspectiva de un mundo sin armas nucleares.
Presidente Ikeda: Como usted dijo en el discurso de aceptación del Premio Nobel, la humanidad ha logrado abolir la esclavitud, una práctica que se creyó imposible de eliminar durante siglos. Con el mismo criterio, explicó, las armas nucleares pueden ser absolutamente abolidas por la humanidad, en la medida en que son una creación de los seres humanos. Esta convicción suya es la misma que abrigo yo, en el nivel más intenso y profundo.
El año siguiente, el OIEA cumplirá cincuenta años de actividad. También será el quincuagésimo aniversario de la célebre Declaración para la abolición de las armas nucleares, difundida por el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda (el 8 de setiembre de 1957). Los miembros de la SGI estamos resueltos a construir un mundo sin armas nucleares en el siglo xxi. ¿Qué reflexiones quisiera compartir con nosotros al respecto?
Dr. El Baradei: Para lograr esa meta, tendremos que trabajar realmente muchísimo. La gente se ha acostumbrado a este grave panorama de armamentismo nuclear y sin darse cuenta lo acepta como algo inevitable. No basta con decir que queremos abolir las armas nucleares: debemos, además, establecer un sistema que garantice la paz y la seguridad para todos. Creo yo, debe estar centrado en la población humana, más que en el poder militar que deriva de los arsenales nucleares. Sin un sistema que garantice la seguridad de todos, no tendremos paz.
Pudimos construir una Unión Europea, que hoy ya tiene veinticinco países miembros. Hoy, es impensable que estas naciones entren en guerra unas contra otras. Mi sueño es que todos los países del mundo lleguen a cooperar mutuamente de este modo.
Presidente Ikeda: Publiqué un volumen de diálogos con el célebre químico y ganador del Premio Nobel de la Paz, Linus Pauling (En busca de la paz). En una oportunidad, dijo que había una fuerza más poderosa que el mal de las armas nucleares, y era el poder del espíritu humano. Veo en usted una convicción semejante, que yo comparto plenamente.

Enseñar la comprensión recíproca
mediante la educación
Presidente Ikeda: Usted es un líder que ama a la infancia y a los jóvenes. Creo que la preocupación sincera por la juventud es lo que distingue a los verdaderos líderes de los déspotas. Estos últimos intentan manipular a los jóvenes. Aunque digan palabras impactantes y convincentes, en su fuero interno consideran a los jóvenes un simple medio fácil de explotar para conseguir sus propósitos. En un discurso que usted dio en Egipto, en agosto del año pasado, exhortó así a la juventud: “Para marcar una diferencia en el mundo, necesitan hacer esfuerzos sinceros y tener un compromiso auténtico. ¡Perseveren hasta lograr sus sueños!”. Estas palabras me conmovieron, de corazón. La sinceridad y el esfuerzo genuino son dos factores de extrema importancia. No me gusta la gente hipócrita. El desafío más esencial que hoy tenemos por delante es forjar a los jóvenes de manera correcta.
Dr. El Baradei: Tal vez mi esposa esté mejor capacitada que yo para hablar sobre los jóvenes y los niños; dedicó muchos años de su vida a la docencia como maestra de nivel inicial.
Sin embargo, creo firmemente que la educación es la clave del futuro, y que la educación temprana, en particular, es decisiva para el desarrollo humano. Lo mejor que podemos hacer es enseñar a nuestros hijos, desde pequeños, los valores humanos fundamentales: ser honestos, tratar a los demás como a uno le gustaría ser tratado, trabajar con mucho empeño y dar lo mejor de uno mismo…
Mi esposa me dice que es muy importante enseñar a los niños a compartir con sus semejantes. Compartir es una conducta vital en toda sociedad justa y decente. Si uno aprende a compartir, aprende a ser justo; si uno es justo, puede construir la paz.
Presidente Ikeda: Es una estupenda filosofía sobre la educación y la paz, y la acaba de enunciar de manera admirablemente clara y sencilla.
¿Qué mensaje, entonces, quisiera dar a los jóvenes de la próxima generación?

Dr. El Baradei: Mi mensaje es pedirles que hagan las cosas mejor que nosotros. Desafortunadamente, los hemos defraudado en muchos aspectos. Pero creo que ellos tienen una nueva oportunidad de oro, en este momento, con la globalización, la capacidad de viajar por el mundo y de comunicarse con otros pueblos y culturas. Cuanto más interactuamos, más podemos entendernos unos a otros, y entender que constituimos una única familia humana. Siento esa esperanza en todo el mundo, en este momento. He viajado por muchas naciones, y he visto personalmente las mismas aspiraciones y anhelos en individuos de todas las razas, religiones y etnias. Si los jóvenes del mundo pueden darse cuenta de esto y llegan a verlo por sí mismos, podremos tener un futuro, y sólo entonces el género humano estará a salvo.
*.- La OIEA, organización intergubernamental que integra la red de las Naciones Unidas, suele definirse como el “centinela nuclear” de los pueblos del mundo. Desempeña un papel fundamental en la lucha por detener la proliferación de armas nucleares y promover los usos pacíficos de la energía de esta clase. El doctor El Baradei es ampliamente reconocido como uno de sus líderes más dinámicos y eficaces; como resultado de su gestión, él y la OIEA recibieron en forma conjunta el Premio Nobel de la Paz en 2005.
(Traducción del original en japonés publicado el 1o de diciembre de 2006 en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai.)
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